A pesar de vivir en la capital desde la
adolescencia no olvida la tierra que lo vio nacer y despuntar con los sueños de crecerse como
artista.
Entró a la Escuela Nacional
de Arte (ENA) en la especialidad de Teatro en el año 1998, luego de realizar 2 rigurosos
exámenes de aptitud. Las cuales aprobó gracias a las orientaciones de dos personas
muy queridas como Rodolfo Lescay y Alberto Coterón.
